El yoga, me proporciona el control, la posibilidad de cambiar mis emociones.
El sufrimiento surge precisamente del conflicto producido en el plano de las emociones.
Todas las emociones se reflejan en el cuerpo físico por medio del sistema neurovegetativo. Si hay miedo en mi, mi cuerpo se tensa , la respiración se acelera ….La energía nerviosa está actuando a través de sistema nervioso simpático. Si cambio voluntariamente el ritmo respiratorio, por un ritmo más tranquilo, más lento y profundo. Que se produce en mi, activo el sistema nervioso parasimpático, y todos los signos externos que producían miedo en mi cambian y con ellos también cambiará esa emoción o cualquier otra.
Has encontrado la clave que te permite ser dueño de tus emociones, modificando voluntariamente el ritmo de tus respiraciones. ¿Quién manda en mi vida?
¿Quién tiene las riendas de mi vida?
¿Yo o mis sentimientos?
¿Yo y mis sentimientos somos lo mismo?
Las técnicas de yoga me proporcionan el poder de cambiar mis sentimientos, con la respiración consciente y voluntaria.
Más allá del sentimiento está el pensamiento y la mente donde se produce.
Observa tus pensamientos, sucede algo parecido a lo que ocurriría con las emociones. ¿Quién piensa? ¿Eres tú, acaso, el pensamiento?
Observa, si tienes un sentimiento de miedo el pensamiento gira alrededor de este miedo, los sentimientos generan y condicionan los pensamientos.
¿Cuantas veces haces, sientes y piensas lo que no quieres?